Las mujeres y la cocina de Misiones

Gastronomía | Masamadre | Noticias
07 Mar 2019

Por Andy Wedekamper*

La mujer inventó la cocina. Ella ha estado siempre detrás de los fogones; generaciones y generaciones de abuelas, madres e hijas haciendo maravillas culinarias para un público muy exclusivo: la propia familia.

La cocina ha pertenecido históricamente a la mujer - y aun pertenece - pero solamente en su ámbito familiar, doméstico. En la cocina social, aquella sacralizada y gourmetizada, son los hombres quienes ocupan los principales espacios: los “grandes” chefs de la nueva gastronomía.

El protagonismo de la mujer se desplazó cuando la cocina adquirió importancia simbólica o económica. Con grandes excepciones, como nuestra gran Doña Petrona (convertida en mártir y biblia para los cocineros contemporáneos), en la gastronomía argentina siempre han sobresalido los hombres.

Cuántas reconocidas mujeres cocineras hay? Es curiosísimo preguntarse esto, cuando lo normal es que la mujer sea la que hace la comida en el mundo entero.

Ha llegado un nuevo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, un día para conmemorar la lucha femenina por su reclamo de equidad de oportunidades ante el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

Desde Selva Adentro, como guía gastronómica nos preguntamos ¿Quiénes son las mujeres de nuestra cocina misionera? ¿Dónde están esas “hacedoras” del sabor de la tierra colorada?

Continúa siendo muy difícil definir una “gastronomía misionera”, ya que somos una síntesis culinaria – en permanente evolución – de lo que heredamos de nuestros pueblos originarios, de los saberes de las colectividades de inmigrantes europeos y asiáticos, y de los intercambios con nuestros vecinos del Paraguay y Brasil. Sin embargo, ellas están ahí, en la columna vertebral de nuestra cocina, a veces invisibilizadas, pero siempre imprescindibles.

Son las manos que cosechan nuestros frutos y productos de la tierra; son las manos que amasan la comida casera; son las manos que alimentan a la familia y al barrio, a la orilla del río.

 


La cocina orillera

Orillera es esa cocina que nace de las entrañas mismas del río Paraná; es esa que, dentro de una olla, borra las fronteras entre Argentina y Paraguay. Orillera es la comida de Eva Duarte.

Trabajadora de la placita y “apasionada de la cocina”, Eva es la responsable junto a sus amigas – vecinas del barrio Villa Blosset de preparar cada 1º de Octubre el suculento Yopará de Blosset, de las Mujeres Cocineras de La Placita.

Ese guiso sopudo, servido para todo el barrio (y vecino que se acerque) asegura la abundancia y espanta a la miseria. Pero durante todo el año sus manos materializan “la comida de nuestra cultura, por el ejemplo, el reviro, el borí borí, el yopará, los porotos”.

“Mi mamá era paraguaya, así que incluía todo esto en nuestra dieta y como nosotros fuimos una familia muy numerosa -no por la cantidad de hijos sino porque en mi casa siempre hubo mucha gente-, había que hacer comidas abundantes y suculentas”, cuenta y revela que “lo aprendí una parte de mi mamá y a la otra parte por sí sola, porque me encanta la cocina. Donde voy observo y después experimento”.

 


Mujeres soñadoras

Cuando las mujeres se unen y trabajan por un objetivo, los sueños pueden hacerse realidad. Es el caso de un grupo de mujeres rurales de Salto Encantado (Aristóbulo del Valle) que encontraron en la cocina una manera de reinventarse y solventarse económicamente.

La Asociación Civil Mujeres Soñadoras, integrada por más de 50 familias, elabora una gran variedad de dulces y conservas con los frutos del monte como un producto diferenciado y valorado por los consumidores. Son las mujeres de la asociación quienes han recuperado las recetas de sus abuelas, y elaboran mermeladas con los frutos que encuentran en sus chacras. Entre los dulces de las Mujeres Soñadoras, se destacan la rosella, el mamón con kinotos, la naranja y la mandarina con zanahoria pero también hay en marcha un proceso de aprovechamiento y conocimiento de las frutas nativas.

Uvajai, yaboticaba, arazá, guaviroba, jacaratiá, pitanga, caraguatá, cerella, pindó y mbocayá son algunas de las frutas que ofrece el monte y cuya identificación, caracterización y uso fueron detallados para la elaboración de conservas, mermeladas y vinagres entre otros tipos de productos.

 


La cocina casera

A pesar de todo, hay un lugar que no se disputa en el mundo de la cocina: la comida casera es de las mujeres. Y es justamente ese tema, la tradición culinaria inmigrante todavía presente en la cocina casera de Misiones, el que aborda el cortometraje documental “MasaMadre”, que se estrenará el 8 de marzo, a partir de las 19 horas, en el Espacio INCAA de la ciudad de Oberá.

“La película presenta el testimonio de las cocineras al frente de sus cocinas en su entorno doméstico como espacio de resistencia cultural y empoderamiento de su condición de mujeres en el tejido social de la ciudad y la provincia”, dice la Lic. Cristina Stevenson, Directora de Selva Adentro. Esta producción audiovisual de Selva Adentro es un tributo a la mujer inmigrante frente a su cocina, pocas veces reconocida.

 

* Comunicadora Social, Fotógrafa, Cocinera, la autora es Editora de la Guía de SelvaAdentro