Hongos con mucho potencial: las gírgolas, ricas y saludables

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09 Oct 2018

Por Andy Wedekamper

Sabrosos y con numerosas características benéficas para la salud, los hongos han ganado terreno en el mundo de la gastronomía. Sobre todo gracias a programas y proyectos que promueven su cultivo y consumo (por ejemplo, en Misiones, por ejemplo el IMiBio, y los talleres del Menú Misionero de la Biodiversidad llevado adelante por Selva Adentro).

Son muchos los beneficios de los hongos, más allá de los alimenticios. Para empezar, tienen una importancia ecológica vital: degradan materia orgánica y nos ayudan a procesar toneladas de desechos.

Entre las innumerables especies comestibles de hongos, se destacan las gírgolas. Son bellos ejemplares del mundo fungi, caracterizados por sus coloridas variedades (pardas, grises, rosadas y doradas) y su fácil cultivo.

Pleurotus osatreatus es su nombre científico, son hongos saprófitos que se alimentan de materia orgánica muerta o en descomposición. Entre sus principales características podemos citar que no atacan árboles sanos, se alimenta principalmente de la lignina provocando la pudrición blanca de la madera.

Los sombreros de las gírgolas presentan un tamaño que oscila entre 5 a 15 cm de diámetro. Su coloración es variada observándose cepas de color marrón, salmón, amarillo, etc. Su producción es estacional y altamente dependiente de las condiciones climáticas, requieren de días frescos, entre 17 y 23ºC para su fructificación.

Además de ser suculentos y sabrosos ingredientes en la cocina, tiene numerosos aportes nutricionales en la dieta humana. Las gírgolas aportan valores proteicos del 3 % (un porcentaje mayor que las verduras presentes en la huerta). Además tiene un contenido en vitaminas: estos hongos contienen Riboflavinas (vitamina B2), Tiamina (Vitamina B1), Cianocobaladina (vitamina B12) y Niacina (vitamina B3). Son una rica fuente de minerales como calcio, potasio, fósforo y hierro. Además de ácido fólico, que es una sustancia esencial para las madres embarazadas. Presentan bajos niveles de sodio, esta condición favorece el consumo de las gírgolas en pacientes que presentan enfermedades cardíacas. También, los Pleurotus contienen una sustancia denominada mevinolin que inhibe la síntesis de reductasa, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol; y son una buena fuente de 1,3/1,6 glucanos: sustancia que estimula el sistema inmunológico.

 

Fuente: www.inta.gob.ar