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Clásico de los clásicos: ravioles en Penato, ese plato sincero, cotidiano

Gastronomía | Noticias
04 Jul 2019

Por Andy Wedekamper│

¿Cuál es el clásico posadeño, gastronómicamente hablando? Irremediablemente surge el nombre de Penato, entre otro par de bodegones que se cuentan con los dedos de una mano. Penato es un genuino restaurante de estilo bodegón que vio pasar el tiempo inmutable; más de cuatro décadas sin que las transformaciones de modernidad, y ni de ningún otro tipo, le arrancase el alma…

Modesto pero acogedor, pocas cosas parecen haber cambiado en Penato en los últimos 43 años – desde que abrieron sus puertas. Y eso, en este caso es su mayor valor agregado, sumado al éxito de sus comidas "caseras", sus milanesas "tamaño plato" y sus pastas, que han convertido este restaurant en uno de los más tradicionales de la ciudad. En 1976, Adolfo Iberti y su esposa apostaron a la gastronomía iniciándose con viandas en el barrio.

“Ambos se fueron amañando y así abrieron Penato. Empezaron sin nada cuando sus hijas éramos pequeñas. En aquella época una vecina les prestó una olla para que empiecen haciendo viandas… Los vecinos, la gente del barrio se enganchó, eso es importantísimo, el vecindario lo ayudó muchísimo”; explica emocionada Nélida Iberti, la mayor de las hijas de Adolfo, quien hace 8 años es la responsable del negocio familiar, al frente de la barra y la caja.

Todos los días Nélida invita a sus comensales, platos sinceros, cotidianos, sin pretensiones, que retratan la identidad de esta zona y manteniendo su compromiso con la calidad de los productos, la estacionalidad y las recetas que don Adolfo enseñó a sus cocineros – Felipe Caballero y Mario Urrieta - que perduran intactas a través de generaciones en cada bocado.

"Queda "lejos" del centro comercial de la ciudad, no dispone de cartelería renovada ni señalética, no invierte en un plan de marketing en redes sociales ni en publicidad tradicional. Es la autenticidad de la cocina universal, casera y posadeña la que lo hace único y valioso como experiencia y destino gastronómico", dice Cristina Stevenson, la Licenciada en Turismo, Directora de Selva Adentro.

Menú Biodelicioso de Selva Adentro

Además del menú del día, que en invierno son sabrosas comidas de ollas que varían día a día (como lentejas con arroz - y/o mandioca-, cazuelas de mondongo, estofado de pollo con arroz, o una buena feijoada), son las pastas caserísimas las que se destacan y son las más solicitadas de la carta. Entre ellas, los ravioles de calabaza y ricota, nuestra recomendación biodeliciosa de la semana.

Con calabazas y ricota fresca (traídas de las ferias francas) los ravioles, amasados y elaborados por Felipe Caballero, son servidos en una muy abundante porción acompañado de alguna salsa a elección.

Ravioles con estofado

Nuestra recomendación, -por supuesto es la más “potente” de las opciones-, el estofado de carne. Rojo intenso, elaborado con verduritas y tomate, con la sazón exacta y la carne al punto de desarmarse, esta salsa acompañando a los ravioles conforman un almuerzo excelente.

Además de los inconfundibles sabores y aromas a casero, este plato propone una sencillez intencional que se disfruta en el paladar. Tal vez, sean los menúes como éste, lo que explique cómo Penato se ha ganado el rótulo de “clásico de la ciudad”. Buen provecho!